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GIANT ANTHEM ADVANCED
Después de más de diez años subiendo vídeos a YouTube, por primera vez me encuentro presentando una bicicleta que ya ha sido campeona del mundo antes de salir a la venta. Así como suena. La nueva Giant Anthem Advanced 2025 debutó en lo más alto del podio de la mano de Alan Hatherly, y eso ya nos dice bastante de su pedigree. Pero hoy quiero que vayamos más allá de la medalla y nos centremos en los aspectos que realmente importan a ciclistas terrenales como tú o como yo.
Una doble 120 mm sin medias tintas
La nueva Giant Anthem no es una bici que se haya adaptado a los 120 mm. Ha sido diseñada desde cero para este recorrido, tanto delante como detrás. Viene equipada con un flip chip, ese sistema que quizá los más endureros ya conocéis bien, pero que en el XC aún no se ha hecho muy popular (aunque no me extrañaría que empiece a estar de moda). ¿Qué hace el flip chip? Pues básicamente te permite cambiar la geometría de la bici en 2 minutos solo girando un tornillo. Eso sí, el recorrido de la suspensión no cambia, solo la geometría.
En la posición «High» tenemos un ángulo de dirección de 67° y un tubo de sillín de 76°. En mi opinión, esta es la configuración más compensada, y no solo en esta bici: lo he comprobado en varios modelos de esta nueva generación de XC de 120 mm. Es una medida que ofrece equilibrio perfecto entre eficiencia de pedaleo, comodidad y comportamiento bajando.
Eso no quita que, si un día te apetece ponerte radical —por ejemplo, si te enfrentas a una etapa técnica de una carrera tipo Mediterranean Epic—, puedas ajustar la geometría a algo más agresivo en bajada. En un par de minutos lo tienes hecho.
Componentes que mezclan alto nivel y lógica terrenal
El modelo que me ha enviado Giant es el Anthem Advanced SL1, una versión muy interesante porque combina el cuadro más top de la marca, fabricado con el carbono más ligero, con componentes que podríamos llamar más “terrenales”, muy bien pensados para ofrecer rendimiento sin irse a precios astronómicos.
Suspensiones: Monta una RockShox SID LUXE+ delante y su equivalente detrás, ofreciendo un tacto progresivo y muy sensible.
Cockpit: Una de las cosas que más me ha sorprendido. Giant ha creado una pieza única de carbono que une potencia y manillar. Tiene formas redondeadas y trae ya el soporte del ciclocomputador integrado. Súper limpio todo. De serie viene con 78 cm de ancho, que por supuesto puedes cortar. En talla M, la potencia es de 70 mm y tiene 9° de inclinación positiva.
Además, Giant ha optado por una integración de cables muy inteligente. No van por dentro del manillar, sino por una guía oculta bajo el cockpit que los dirige hacia la pipa de dirección. Esto facilita mucho el mantenimiento y, al mismo tiempo, mantiene una estética muy limpia.
Tija y sillín: Tija telescópica de Giant con 140 mm de recorrido, sillín también de la casa y tubo de sillín de 30.9 mm.
Transmisión: SRAM GX Transmission inalámbrica, monoplato de 34 dientes y cassette 10-52. Frenos Shimano XT de dos pistones que frenan de maravilla, no necesitas más.
Ruedas: Llantas de carbono Giant XCR, con tecnología Hookless para reducir peso y mejorar la resistencia ante impactos. Son unas ruedas que transmiten mucha solidez. Neumáticos Maxxis Aspen 2.40 delante y detrás, una elección top para XC moderno.
¿Sube bien? ¿Baja bien? ¿Qué es esta bici?
Buena pregunta. A nivel de geometría y sensaciones, esta Anthem se siente muy equilibrada. No es ni una escaladora pura ni una bajadora salvaje, y eso es precisamente lo que la hace tan interesante. Tiene un reach bastante contenido comparado con geometrías más progresivas tipo Mondraker o BMC, lo que se traduce en una bici ágil, fácil de mover, y rápida para cambiar de dirección sin tener que ir colgado sobre el manillar.
La tracción trasera es excelente gracias al nuevo sistema de suspensión FlexPoint Pro, que aunque visualmente parece un monopivote clásico, tiene una serie de mejoras clave: más sensibilidad, mejor lectura del terreno, más rigidez lateral y una absorción muy lograda para tratarse de un diseño de una sola bieleta. En este caso se han utilizado amortiguadores personalizados y un sistema que consigue mantener el rendimiento sin sacrificar ligereza.
¿Y bajando?
Aquí es donde la bici me ha sorprendido. En curvas lentas entra sin drama, y en curvas medias se siente con mucho aplomo. Solo hay que tener cuidado en curvas rápidas si entras demasiado lanzado, ya que la trasera puede deslizar si no tienes buenas manos. En bajadas muy rápidas y en línea recta es donde se nota su distancia entre ejes más contenida. No es una bici para arrasar sin pensar. Aquí, el piloto cuenta.
En obstáculos intermedios —bordillos, raíces, pequeños saltos— la cinemática trabaja genial. Y aunque en drops grandes o zonas ultra técnicas (tipo Copa del Mundo) se puede quedar un pelín justa, no es el terreno al que va dirigida.
¿Y si le montas el Flight Attendant?
En el evento de presentación global en Taiwán tuve la oportunidad de probar el modelo tope de gama con SRAM XX SL + Flight Attendant y, aunque ya sabéis que no soy fan a muerte de este sistema, tengo que admitir que en esta bici sí marca una diferencia notable.
En bicis monopivote como esta, el Flight Attendant te quita de encima la preocupación de ir cambiando entre posiciones de bloqueo, intermedio o abierto. Él lo hace por ti, y encima lo hace muy bien. Se nota sobre todo en tramos técnicos y subidas con baches, donde la tracción todavía mejora más. Para mí, aquí sí merece la pena.
¿Para quién es esta bici?
Lo tengo clarísimo. Esta bici va genial para dos perfiles:
Gente que se inicia en el MTB o que da el salto por primera vez a una bici de doble suspensión. Es fácil de ajustar, fácil de conducir y tiene una curva de aprendizaje muy suave.
Usuarios de XC que buscan rendimiento sin complicaciones. Si no te quieres romper la cabeza con rebotes, compresiones, tokens y configuraciones mil, esta bici funciona bien tal cual viene de serie.
El flip chip está ahí, sí, pero lo más probable es que una vez encuentres tu configuración ideal, no lo vuelvas a tocar.
Y ojo a este detalle clave: el mismo carbono que lleva el modelo campeón del mundo está presente desde el modelo de entrada. Eso quiere decir que si te compras una versión más económica, no estás renunciando a un cuadro top. Solo estarás eligiendo unos componentes más sencillos, que siempre puedes ir mejorando con el tiempo.
Otras marcas ofrecen diferentes niveles de carbono según el precio, así que aunque le pongas ruedas tope de gama a un cuadro base, nunca vas a tener el rendimiento de uno tope de gama. En cambio, aquí sí.
Pros y contras
Lo que más me ha gustado Giant Anthem:
El mejor carbono desde el modelo base.
Geometría equilibrada y muy fácil de conducir.
Flip chip como extra interesante.
Posibilidad de llevar dos portabidones (detalle clave en maratones).
Peso del cuadro en talla M: 1.597 g, muy competitivo.
Lo que me ha chirriado un poco Giant Anthem:
La parte delantera es algo alta para ser XC (yo lo he probado con muchos espaciadores, pero aun así se nota).
No se pueden elegir colores ni personalizar componentes (longitudes de bielas, potencia, etc).
Conclusión
La Giant Anthem Advanced 2025 no es una bici radical en ninguna dirección, pero por eso mismo es tremendamente equilibrada y accesible para la mayoría. Y aunque su sencillez puede parecer poco llamativa frente a otros modelos más complejos, esa misma simplicidad es lo que permite que puedas confiar en ella desde el minuto uno.
¿Competitiva? Sin duda. ¿Disfrutona? También. ¿Recomendada? Al 100%.
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